Cómo educar a un perro dominante

cómo educar a un perroEducar a un perro dominante requiere de más esfuerzos a la hora de aplicar las pautas educativas. Cuando el propietario decide adquirir un perro, uno de las principales temas que debe plantearse es el carácter del perro. Los perros dominantes sólo deben ser adquiridos por propietarios que tengan un carácter fuerte o que hayan tenido experiencias anteriores positivas con perros.

Muchos propietarios encuentran serias dificultades para transmitir su rol de liderazgo ante un perro dominante. A la hora de educar no solo debe tener claras las pautas educativas a seguir, sino tener nociones básicas de psicología canina y saber transmitir una energía firme y calmada.

Como he comentado anteriormente, hay razas que por naturaleza son dominantes, como el Doberman o el Rottweiler, otras no lo son, sin embargo, el propietario no sabe transmitir el rol correctamente, y un perro que por naturaleza no es dominante, acaba siéndolo.

Para empezar, es fundamental que desde la llegada del perro a casa, estemos transmitiendo en todo momento su lugar en la jerarquía de la familia. ¿Cómo? Evitando numerosas conductas que, sin ser conscientes de ello, el propietario permite al perro, de forma que potencia que éste asimile su rol de liderazgo:

  • Dejar subir al perro a camas, sofás, sillones o regazos. El simple hecho de permitir al perro subir a estas zonas, exclusivas de humanos, refuerza el poder de liderazgo en el perro. Es por ello que el perro se orina en estos sitios comúnmente, con tal de marcar su territorio.
  • Acariciarle siempre que lo demanda. El propietario no es consciente de la de veces que acaba acariciando al perro cuando éste lo demanda. Ser consciente de este acto evitará que el perro sienta que manda. El propietario debe acariciar el perro cuando quiera, no a la inversa.
  • Dar de comer al perro siempre después de haber comido nosotros. En la manada, el perro líder siempre come primero, y después el resto de la manada. En casa debemos actuar igual. Primero come el propietario y la familia, y después el perro. Sobra decir, que está terminantemente prohibido dar de comer al perro mientras estamos comiendo.
  • No permitir que el paseo lo lleve él. Desde el primer momento en que el propietario salga a la calle, es importante que dirija el paseo. No debe permitir tirones ni empujones.
  • Dominar no es maltratar. El propietario nunca debe usar la violencia física con el perro, puesto que la violencia solo generará violencia. Utiliza la energía firme y calmada del NO y el SHH para transmitir a tu perro tu malestar. Recuerda recompensar las conductas que desees reforzar.
  • No permitas que el perro tenga relaciones sociales negativas con otros perros. Intenta que tu perro se relacione y se socialice de forma positiva con otros perros. recompensando cada interacción positiva, y regañando la negativa.
  • Entrena a tu perro en obediencia básica en tu casa: las órdenes de siéntate, túmbate, dame la pata, etc. son ejercicios de obediencia que te ayudarán a posicionarte como un buen líder.

Olvídate de pensar que ser líder significa ser superior a tu perro. La naturaleza es sabia y no permitiría que los perros funcionaran así si sufrieran. Un perro sumiso es un perro feliz, porque solo pensará en complacer a su amo. De forma contraria, un perro líder tiene la responsabilidad de ser un buen líder con todo lo que conlleva: mantener a todas horas su liderazgo, proteger a los suyos, proteger su territorio, etc.

Cómo educar a un perro sin errores

cómo educar a un perroCómo educar a un perro sin errores es una tarea nada fácil, que requiere de mucha paciencia y dedicación por tu parte, y lo consiguen los propietarios que más se implican en la educación de su perro.

Para educar a un perro se deben tener en cuenta diferentes factores, que más adelante enumeraré, pero que se resumen en algo muy sencillo: todo depende del interés que tenga el propietario en aprender la psicología del perro y aplicarla en su educación.

Primer error sobre cómo educar a un perro: la humanización del perro. La gran mayoría de propietarios, cuando adquiere un perro, no se preocupa de informarse sobre cómo debe educarlo. Se limita a educarlo según su sistema de educación: con suerte seré un propietario que tendrá un perro algo desastroso que actuará enfadándose y regañando al animal, pero por desgracia, son muchos los propietarios que usan la violencia física para regañar al perro, o bien, acaban atando el perro de por vida, porque “el perro es muy malo”. Los perros no son malos, de hecho, por naturaleza los perros son los animales más leales y fieles de la naturaleza.

Solución: si entendemos la psicología canina, la tarea de educar se hará mucho más fácil porque entenderás qué actitudes funcionan, y qué actitudes no funcionan a la hora de educar a un perro.

Segundo error sobre cómo educar a un perro: la mal crianza. Si bien es cierto que todo el amor que nos dan los perros nos puede ganar el perdón de muchas conductas, no podemos tolerar conductas que inciten el liderazgo del perro. La educación que demos al perro debe siempre una educación basada en tu liderazgo. Ser líder no significa someter al perro, ser líder significa transmitir un rol al perro que siempre será por debajo del tuyo. Este reparto de roles es importante para evitar conductas de dominancia en el perro, episodios de agresividad, o problemas de relación con otras personas o perros.

Solución: si ayudamos al perro a asumir su rol, conseguiremos tener un perro feliz y emocionalmente equilibrado.

Tercer error sobre cómo educar a un perro: no respetar la naturaleza del perro. Podemos tener un perro muy bien educado, pero puede seguir haciendo desastres en casa. Cuando me refiero a respetar la naturaleza del perro, me refiero a que hay que cubrir todas sus necesidades fisiológicas: proveerle de alimento, respetar su descanso, cuidar su salud y realizar ejercicio. Esto último es vital para el perro, porque el perro que está atado, o que nunca sale de su casa, es un perro ansioso, es un perro con alta carga de ansiedad que no quema mediante el ejercicio físico, y que se traduce con conductas muy problemáticas que pueden llegar a ser muy graves.

Solución: es fundamental para la salud física y mental del perro la realización de ejercicio físico. No hablo solo de sacarlo de paseo, hablo de correr, de explorar nuevos territorios, de realizar deportes nuevos, de hacer sesiones de juegos divertidas y entretenidas, etc.

Las claves sobre cómo educar a un perro se pueden resumir en estos tres puntos. La información es fundamental para saber qué hacer y qué no hacer a la hora de educar a un perro.

Mis recomendaciones:

Cómo educar a un perro paso a paso del Dr, José Arca.

Cómo educar a un cachorro de la Lda. Sandra Ferrer

Cómo educar a un perro a pasear

cómo educar a un perroUno de los comportamientos que acarrea más problemas llega a la hora de pasear a un perro. Cómo educar a un perro a pasear es una tarea que requiere de mucha paciencia. Si bien es cierto que siendo cachorro es más fácil enseñarle a pasear de forma adecuada, esto se complica cuando el perro es adulto y ya tiene un hábito, que suele ser el de tirar siempre de la correa.

Aunque es más complicado, no por ello es imposible. Con un poco de paciencia podrás conseguir grandes logros.

Para empezar, hazte con un collar de entrenamiento. Suelen ser los llamados collares Halty. Este tipo de collares tienen la ventaja de que, en todo momento, el propietario lleva el control del paseo. El Halty consiste en un collar que se coloca en el hocico del perro, de forma que al intentar tirar de la correa, su cabeza se girará hacia atrás. No tengas miedo porque no le harás daño.

Los collares de toda la vida son los que realmente dañan al perro si éste suele pasear llevándote a ti en volandas, que con los tirones pueden hacerse lesiones en la garganta. ahogarse o dificultar la respiración. Con el collar Halty tu perro aprenderá más rápido a pasear de forma correcta.

Si no tienes o no puedes conseguir un collar de estas características, ármate de paciencia y sigue las siguientes recomendaciones sobre cómo educar a un perro a pasear:

  • Intenta llevar la correa del perro de corto alcance, es decir, sujeta a tu perro al lado de tus piernas y dirígelo donde tú quieras.
  • Recompensa toda conducta correcta que haga, es decir, si camina hacia tu lado y sigue a tu lado sin tirones, recompensa esta conducta. Si notas que estira, oblígale a sentarse.
  • No permitas en ningún momento que durante el paseo esté llevándote a ti de paseo. Tú debes controlar en todo momento el paseo y la dirección del mismo.
  • Debes conseguir que el perro pasee contigo de forma relajada, es decir, con la correa sin tensar, no en tensión. Por ello, siempre vas a dejar destensada la correa, ¿que el perro vuelve a tirar? Paras en seco, y le dices SHHH. Reinicia el paseo y actúa de esta forma siempre que haya tirones.

Al principio, cómo educar a un perro a pasear no resultará divertido, pero tampoco lo es cuando te lleva a ti a pasear en vez de tú a él. Lo ideal sería que ambos pasearais lado a lado, sin tensión ni tirones. Tómate esto como un entrenamiento. Con tan solo unos cuantos paseos siguiendo estas pautas bastarán para que ambos disfrutéis de un paseo en armonía. Recuerda siempre recompensar a tu perro ante conductas que quieras que se repitan: las recompensas pueden ser elogios y caricias, pero la recompensa de la comida suele motivar mejor a estas mascotas.

Cómo educar a un perro a no hacer destrozos en casa

cómo educar a un perroCómo educar a un perro a no hacer destrozos en casa es un problema que tiene muy fácil solución. Los propietarios que tienen perros que suelen roer los muebles, destrozar las alfombras, morder los cojines, hacer agujeros en el sofá, y un largo sinfín de calamidades, creen que sucede porque el perro es muy travieso.

Pues bien, el perro no hace destrozos para divertirse, ni disfrutan con ello. Hasta el perro más educado puede llegar a hacer destrozos en casa si no le ayudamos a calmar su ansiedad.

Los destrozos que realizan los perros en sus hogares son fruto de la ansiedad que les produce el aburrimiento, la soledad o la falta de ejercicio.

Hay perros enormes que viven en apartamentos minúsculos, en grandes ciudades, donde apenas salen a hacer ejercicio físico, se quedan en casa muchas horas solos y esa energía que, por naturaleza queman en buscan de alimento, queda enquistada, no es liberada, y no encuentran otra salida que quemarla mediante estas conductas. En resumidas cuentas, son perros desquiciados.

Si como propietario tienes un perro que causa destrozos, debes saber que no es feliz. Un perro equilibrado es aquel que realiza el suficiente ejercicio físico como para liberar toda la energía: realiza paseos, carreras, sesiones de juegos e incluso deportes caninos, muy beneficios para aquellas razas de perros que son más activas.

Por tanto, si quieres aprender a cómo educar a un perro a no hacer destrozos en casa, sigue las siguientes recomendaciones:

  • Infórmate sobre la raza de perro que tienes: es importante saber si es una raza de perro activa o pasiva. No es lo mismo un galgo que un carlino. Dependerá de su naturaleza para que te ajustes a sus exigencias y necesidades.
  • Aumenta el nivel de ejercicio físico: aumenta la duración de los paseos, visita el parque y juega con el perro a diferentes juegos (pelota, freesbee, etc.)
  • Ten en casa tres juguetes diferentes: si tu perro se queda en casa muchas horas solo, es importante que tenga juguetes con los que entretenerse. Mi recomedación: el kong.
  • Intenta realizar el ejercicio físico con tu perro antes de salir de tu casa, de forma que cuando se quede solo estará muy relajado y no sentirá la necesidad de destrozar cosas.
Como ves, cómo educar a un perro es más fácil si se tiene la información y los recursos necesarios para llevarlo a cabo.
¡Suerte!

Cómo educar a un perro a controlar los ladridos

cómo educar a un perroCómo educar a un perro a controlar los ladridos es algo que los propietarios agradecen que se les enseñe. Evidentemente, hay razas de perros más propensas a ladrar que otras, pero si tienes un perro muy ladrador, es evidente que debes aprender a enseñarle a que sus ladridos resultan desagradables y molestos, para ti y para el entorno. De hecho, muchos son los vecinos que, agotada su paciencia, acaban denunciando al propietario, por tanto, vamos a intentar solucionar este problema.

¿Por qué ladra el perro?

El ladrido es una de las formas de comunicación verbal que utiliza el perro para expresar sus emociones: un perro puede ladrar por miedo, por estrés, como aviso, para amenazar, por aburrimiento, por excitación, por frustración, o incluso, por enfermedad.

Para aprender a cómo educar a un perro a controlar los ladridos, deberás observar y analizar el ladrido de tu perro para conocer el por qué de su insistencia a la hora de ladrar. La mayoría de veces por las cuales un perro ladra es para calmar la ansiedad que contiene y que se produce por no realizar el suficiente ejercicio, o bien, porque se encuentra solo, y el ladrido es una manera de “ahuyentar” a posibles amenazas.

Si bien es cierto que en las tiendas de mascotas venden dispositivos antiladridos, desde luego no todos son recomendables. Veamos los recursos que podemos encontrar:

  • Collar de descarga eléctrica: desde mi punto de vista, estos dispositivos deberían estar prohibidos. No se utilizan tanto para controlar sino para hacer daño. Una descarga eléctrica supone dolor para el pobre perro, que ladra porque quiere comunicarse. Sin ninguna duda no es nada recomendable.
  • Controlador de sonidos por sensores de sonidos: confunde al perro, porque se dispara tanto si ladra el perro como si se oye un ruido del vecino.
  • Controlador de ladridos ultrasónicos: solo funciona en razas pequeñas, que perciben correctamente el ultrasonido.
  • Controlador de ladridos por vibración: confunde de nuevo al perro, porque cualquier movimiento que no sea el de la garganta lo activa.
  • Silenciador de perros: dispositivo con ultrasonidos molestos para el oído del perro pero imperceptible para nosotros que se activa con el ladrido.

Todos estos dispositivos intentan controlar los ladridos del perro, pero creedme que hay propietarios que incluso llegan al punto de operar las cuerdas vocales de su perro. Me parece que atenta completamente contra la naturaleza del perro. ¿Te imaginas que en un mundo al revés, los perros nos trataran igual?

Yo soy defensora de la educación, del mano a mano entre propietario y perro. Lo más básico para empezar, es que utilices el factor estímulo-respuesta. Es muy rudimentario pero funciona. Eso sí, necesitaras de grandes dosis de paciencia y de esfuerzo por tu parte. Hazte con un pulverizador de agua, y cada vez que tu perro ladre, le pulverizas agua. De lo que se trata es de que tu perro asocie el estímulo (ladrar) con la respuesta (agua, que por cierto, debe ser desagradable para él). Si observas, que el agua no le es desagradable, sino que le resulta divertido, intenta utilizar otra respuesta que le sea desagradable (un estruendo, por ejemplo). Un ejemplo que funcionó es el uso de una bolsa de plástico. Mira el ejemplo aquí: Cómo enseñé a Uma a ladrar lo justo.

Si tu perro ladra siempre por ruidos concretos, intenta conseguir grabaciones y somete a tu perro a estas grabaciones a un volumen muy bajo que irás aumentado a medida que trabajes con el perro. Utiliza la recompensa siempre que escuches que no ladra, y utiliza el NO cuando ladre.

Aprender a cómo educar a un perro no resulta fácil. No es una varita mágica sino que dependerá mucho de tus esfuerzos como propietario.