Diferencias entre educar y adiestrar

¿Es lo mismo educar a un perro que adiestrar a un perro? La respuesta claramente es no. Y las diferencias entre ambas son muy notables.

adiestrar a un perro

Cuando hablamos de educar a un perro, nos referimos a conseguir que el perro conviva de forma equilibrada en nuestra sociedad: que sepa comportarse tanto dentro de casa como fuera de ella. En este sentido, lograr que no haga sus necesidades dentro de casa, que aprenda a no pedir comida cuando nos sentamos en la mesa, que sepa controlar su nivel de ladrido, que no salte sobre las visitas que llegan a casa, que sepa cuál es su sitio dentro de la casa, etc. Pero también que no tire de la correa durante los paseos, que no tenga tensos encuentros con otros perros, que deje acariciarse por otras personas sin gruñir, etc.

Toda esta tarea de educar a un perro corre a cargo en un primer momento por la madre del cachorro, concretamente durante los dos primeros meses, hasta que el cachorro pasa a manos del ser humano, y es éste quien debe continuar con la educación fijando unas normas de conducta que debe transmitir al perro de forma sana y equilibrada (de lo contrario, conseguimos perros desequilibrados con numerosos problemas de conducta).

Por otra parte, adiestrar es enseñar una orden concreta a un perro, una habilidad, un ejercicio específico. El adiestramiento es un complemento perfecto para la educación de tu perro, desde obediencia básica (siéntate, túmbate, quieto, etc.) a ejercicios más complejos como pasear sin correa junto a ti de forma constante, decir al perro que se siente mientras tú te vas a otro punto y que se quede quieto hasta que le des una orden, etc.

Ambas disciplinas, educar y adiestrar deben complementarse: de nada sirve adiestrar a un perro si luego en casa no es educado, y puedes educar a tu perro pero reforzar tu vínculo y confianza con él adiestrándolo. La gente de adiestramiento canino Valencia lo sabe muy bien.

Vacaciones rurales con tu perro

Los que tenemos perros solemos buscar destinos donde podamos disfrutar nosotros pero sobretodo podamos disfrutarlo con nuestro peludo, de ahí, que la mayoría de destinos que escojamos sean destinos rurales: alojarnos en una cabaña o bungalow, rodeados de naturaleza donde nuestro perro pueda correr y explorar a sus anchas… de ensueño, ¿verdad? Pues solo tienes que planteártelo para poderlo hacer realidad. ¡Preparando mochilas!

vacaciones rurales con perro

@blogdeuma

Lo primero que debemos hacer es elegir el destino donde queremos hacer una escapada con nuestro perro con antelación y buscar casas rurales que admiten perros en el destino elegido (esta tarea la puedes realizar fácilmente en el portal Mascotas Bienvenidas donde podrás encontrar todos los lugares pet-friendly agrupados por provincias: desde alojamientos a restaurantes y bares, parques caninos, playas, etc.). Apuesta por destinos donde ya hayan rutas de senderismo donde tú y tu perro podáis disfrutar de todo lo que nos regala la naturaleza. No te quepa duda de que para tu perro y para ti será una experiencia inolvidable. Que acepten perros no significa que estén equipadas con todo lo necesario para tu perro, por eso, antes de ir pregunta por cosas tan básicas como: ¿tiene cama para el perro?, ¿cuencos?, etc.

Una vez tengas claro dónde ir y alojarte con tu perro, debes tener muy claras una serie de normas de convivencia y de comportamiento allí donde se admiten mascotas. Ya sabes que, como propietarios responsables, debemos dar ejemplo, ¿cómo?

  • Evitando que tu perro ladre o moleste a los huéspedes o vecinos de donde te hospedes. Tienes tiempo para educar a tu perro a ladrar lo mínimo, o a que responda a tus órdenes cuando quieras que deje de ladrar. Para eso, no olvides viajar sin tu riñonera de premios.
  • Si tu perro es equilibrado y se lleva bien con otros perros y personas no hay por qué temer, pero si no es así, es mejor que lo lleves atado al menos en el recinto donde te hospedas.
  • Infórmate bien de la normativa de tu destino en base a la tenencia de perros: si deben ir con correa en espacios públicos, por ejemplo. Piensa que cada municipio de España tiene su propia normativa.
  • Recoge absolutamente todas las deposiciones de tu perro y evita que orine en zonas comunes y públicas (en la medida de lo posible permite que haga sus cositas en plena naturaleza donde los animales son libres de hacer sus cositas donde quieran).
  • Para que todo salga bien, nada mejor que programar con antelación los planes y rutas que vayas a hacer con tu perro.
  • No olvides preparar no solo tu mochila, sino también y sobretodo la de tu perro: nunca debe falta agua, un mínimo botiquín, su cartilla y unos teléfonos de emergencia perruna (centros veterinarios cerca urgencias veterinarias, etc.)

Así que, ya sabes, siéntate a descubrir rutas y destinos perrunos pet friendly que cuando empieces a cogerle el gusto, seguro que cada año te organizas uno o dos viajes con tu perro. ¡Felices vacaciones!

 

El perro: la especie animal más cercana al hombre

No existe ningún otro animal que haya creado un vínculo tan estrecho con el ser humano como es el perro.

El perro apareció hace aproximadamente unos 100.000 años, según apuntan recientes análisis genéticos, descendiendo del lobo. Su historia evolutiva ha ido ligada íntimamente al hombre, y ha sido éste finalmente el que lo ha criado y seleccionado creando una variedad de razas que, hoy en día, superan las 800 variedades, 450 razas oficialmente reconocidas por la Federación Canina Internacional.

perros

Si bien, al principio, eran solo 80 la variedad de razas que existían de perros, seleccionadas pensando en ser de utilidad al hombre en sus trabajos: perros de rastreo, perros de caza, perros de guarda de ovejas, de defensa, etc. a partir de la revolución industrial, el gusto por la estética y la belleza hizo que los hombres se preocuparan por seleccionar razas que consideraban bellas. Nacieron así los perros de compañía, criados específicamente para hacer compañía al ser humano y, por ende, la variedad de tamaños, temperamentos, características físicas, etc. de los perros.

El auge del transporte y de las nuevas tecnologías ayudó a que perros que eran originarios de un país concreto se ubicaran en países a kilómetros de distancia del suyo, con un clima totalmente diferente. Un ejemplo claro son los Huskys Siberianos, originariamente adaptados para vivir en condiciones de frío extremo, y que fácilmente encontramos en países mediterráneos. Sin embargo, su poder de adaptación ha permitido que razas de cualquier tipo vivan en países distintos a los de su origen.

Pero, ¿qué hace tan especiales a los perros para que sean la mascota por excelencia de los seres humanos?

  • La facilidad que tienen en aprender cosas, y por tanto, de ser educados.
  • El amor incondicional que profesan a los que considera su familia.
  • La lealtad infinita, sin importar el daño que le hayas hecho o si le puedes dar más o menos alimento o cobijo.
  • La empatía: son capaces de saber si estamos contentos, tristes o enfadados.
  • Son capaces de llenar el corazón de cualquier ser humano con tan solo convivir con él.

No hay duda cuando dicen de que el perro es el mejor amigo del hombre. Lástima que al contrario fallemos tanto los humanos.

 

Perros pequeños: el Ratón de Praga

Cuando una persona se plantea la adopción de un perro pequeño, llega un punto en que se pregunta, ¿qué raza de perro pequeño se va a adaptar mejor a mi estilo de vida? O al menos, esa es la pregunta que debería hacerse, dado que cada perro tiene sus características individuales, por lo que al saber la raza se puede conocer a grandes rasgos, la personalidad y temperamento de una raza concreta.

Ratón de Praga

El Ratón de Praga

El Ratón de Praga es una de las razas consideradas Toy debido a su pequeño tamaño. Su origen lo encontramos en la República Checa, de ahí que su nomenclatura venga de la capital checa. No supera los  tres kilos y medio ni los 23 cm. de tamaño. Aunque el color de pelo más común es el negro y fuego, también encontramos pelaje en color bronce y azul y caoba.

Como buen ratonero, tiene una capacidad olfativa superior a la media, que lo suele usar para cazar pequeñas alimañas y ratones, aunque si este perro es famoso (aunque su raza aún no esté reconocida de forma oficial) es como perro de compañía.

Temperamento

Es un perro muy enérgico, vivaz, curioso, inteligente y que necesita mucho ejercicio. Es tremendamente inteligente y junto a la cualidad de que es muy obediente, la tarea educadora será muy agradecida, ya que aprende rápido y se divierte aprendiendo.

Es un perro muy familiar, muy leal a su humano. No perderá ojo de todo lo que haga la familia en todo momento, y es que su afán de curiosear y no perderse nada le invita a eso. Es muy dulce y niñero, conectando muy bien con el carácter juguetón y alegre de los niños, ahora bien, al ser de tamaño tan pequeño es fácil lastimarle, por lo que hay que avisar a los niños de que su relación con él sea suave y sin movimientos bruscos.

Salud

A diferencia de otras razas, el Ratón de Praga es un perro fuerte y sano que por ser de raza no es especialmente delicado. Eso sí, necesita ejercitarse diariamente, con unos buenos paseos diarios y mucho juego, de lo contrario, se convertirá en un perro desequilibrado que desarrollará problemas de conducta.

Como ves, el Ratón de Praga es un perro ideal para una familia con niños, activa, a quien le encante la actividad al aire libre.

La importancia de los juguetes en la vida de un perro

Si hay algo que caracteriza a los perros es su carácter juguetón. Ya sea cachorro, adulto o anciano, el perro jamás pierde esa necesidad de jugar. Y es cuando es cachorro cuando desarrolla esa innata conducta de juego que le ayudará a aprender y a afrontar la vida. Jugando el perro explora su entorno, aprende a relacionarse con sus iguales, estimula su inteligencia, se ejercita fortaleciendo sus músculos, etc.

juguetes para perros

@jermzlee

Por eso, los juguetes deben formar parte de su vida desde muy pequeño. Desde cachorro los juguetes se convertirán en herramientas perfectas para agotar energía, en objetos ideales que morder para calmar el desarrollo de la dentición, en saciar su curiosidad, en descubrir nuevos sonidos y texturas, pero también se convertirán en herramientas imprescindibles cuando se quede solo en casa. Los juguetes no solo le divertirán y entretendrán haciendo que el tiempo pase más rápido si no que le ayudará a calmar la ansiedad por separación.

Pero, ¿qué juguetes y cuántos juguetes necesita un perro?

No debemos caer en el error de llenar la cesta de juguetes del perro. De hecho tu perro solo necesitará para cada día tres juguetes, a poder ser, diferentes entre sí: una pelota, un kong, un peluche… Pero, ojo, porque los perros también se aburren de tener siempre los mismos juguetes, por eso, es fundamental que tengas guardados una variedad importante de juguetes que puedas ir cambiando de forma semanal, de esta forma, tu perro no se aburrirá jamás de sus juguetes, pudiendo descubrir un “nuevo” juguete cada cierto tiempo.

Lo importante de los juguetes es que cumplan con un requisito indispensable: que piten, chirríen o emitan algún sonido. Esta pequeña particularidad es la que adoran los perros. No hay nada como apretar un objeto y que se produzca un sonido. Pero ojo, porque también hay juguetes interactivos que, además de entretener, estimulan la inteligencia de nuestro perro, lo cuál es muy beneficioso para que aprenda nuevas conductas en un futuro de forma más eficaz y rápida.

Como ves, no se concibe una vida perruna sin juguetes, así que ya sabes: adquiere los juguetes para perros de calidad y especialmente diseñados para perros. No cometas el error de comprar juguetes en bazares o juguetes no específicos para perros, porque pueden resultarle tóxicos o pueden asfixiarse con alguna pieza que pueda desprenderse.

Y no olvides jugar con tu perro. Que tenga juguetes no significa que el juego tenga que ser individual. No hay nada que le guste más a un perro que poder compartir sus actividades con su humano.