Consejos para elegir el mejor collar para tu perro

collares para perrosLos collares y las correas son las herramientas más importantes que tiene cualquier entrenador. Su uso está regulado por nuestra legislación y es obligatorio en la mayoría de los lugares públicos. Sin embargo, a la hora de comprar collares para perros pueden surgir muchísimas dudas. ¿Cómo elegir el modelo más adecuado y cuál es la mejor forma de hacerse con el control de perro? Algunos collares de adiestramiento pueden exacerbar los problemas de comportamiento en manos inexpertas. Los collares convencionales pueden estar confeccionados a partir de diferentes materiales, pero los más comunes son de nylon, de cuero y de metal. La principal ventaja es que existen multitud de variedades entre las que elegir y por eso se pueden combinar distintas formas y colores en función de cada gusto. A ellos se pueden adjuntar de forma sencilla placas identificativas para facilitar el proceso de recuperación en caso de pérdida. Los collares actúan unidos a las corras como una extensión de la mano del cuidador con la que pueden modificar determinadas pautas en las conductas del animal para corregirlas de un modo más ameno.

Los collares pueden convertirse en un arma de doble filo durante el juego. Cuando un perro está alterado puede quedar atrapado y podría lesionarse. Afortunadamente hoy en día existen collares de seguridad que están diseñados para liberar la presión en esas situaciones. La elección del collar no debe basarse únicamente en una impresión estética. De ellos va a depender la seguridad de los animales durante el paseo, por lo que elegir el apropiado es una decisión muy importante. Debe adaptarse al contorno del animal sin presionar demasiado. El grosor va a depender del tamaño y la de la fuerza bruta de la raza en cuestión. Siempre es conveniente dejarse llevar por la confianza que ofrecen las marcas reconocidas en el sector porque al fin y al cabo en muchas situaciones de ellos puede depender la integridad de los perros.

Los collares de estrangulamiento, punzantes o de choque no son los más apropiados. El castigo nunca debe ser utilizado para solucionar los problemas de comportamiento. Eso es debido a los potenciales efectos adversos a los que induce. Está demostrado que utilizarlos erróneamente aumenta las conductas relacionadas con el miedo y en muchas ocasiones terminan reportando un comportamiento más agresivo por parte del animal. Existen collares con fines médicos como pueden ser los isabelinos o los que tienen un efecto antiparasitario. Ese tipo de modelos deben utilizarse en combinación con los de paseo. Elegir un buen collar es complicado, pero siempre debe tenerse en cuenta que lo más importante es la comodidad y la seguridad de los perros.

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